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Obras de mejora para edificios de la Comunidad de Propietarios

Por muy bien que se mantenga el edificio de una Comunidad de Propietarios, tarde o temprano habrá que hacer obras en él. En muchos casos serán de reparación, muy necesarias e imprescindibles para evitar problemas. Pero en otras ocasiones, también serán obras que se ocupen de cumplir necesidades que hasta entonces no estaban contempladas. Se trata de las denominadas obras de mejora.

Este tipo de obras son muy variadas. Van desde la construcción de una rampa para el acceso de personas con movilidad reducida o ancianos hasta el cambio de la puerta de acceso al edificio por una de seguridad. También la instalación de un ascensor en caso de que no exista. Eso sí, prácticamente todas tienen algo en común: para poder ejecutarse necesitan aprobarse antes por los miembros de la Comunidad de Propietarios. Y por una notable mayoría.

Obras de mejora: obras de reparación en la Comunidad

En primer lugar, hay que tener muy en cuenta qué se considera una obra de mejora en la comunidad, y en qué se diferencia de las obras de conservación. En general, las obras de mejora en el edificio de la Comunidad son las que afectan a sus zonas comunes y no son esenciales. Es decir, las mejoras que se realizan en el portal, la fachada, los sótanos, las escaleras, ascensores, etc.

Se diferencian de las obras de conservación en que estas son necesarias para el correcto estado del edificio, así como para el funcionamiento del mismo. Esto es lo que sucede, por ejemplo, con la reparación de una bajante o una gotera por un defecto de impermeabilización de un tejado. En este caso, cualquier propietario de la comunidad puede pedirlas. Y todos los propietarios tendrán que hacerse caso de los gastos que conlleven de manera obligatoria.

A pesar de no requerir aprobación por parte de la mayoría de la comunidad, es aconsejable que sus miembros estén informados. También suelen aprobarse en la Junta de propietarios, siempre y cuando no tengan carácter de urgencia. Si se procede de esta forma, será necesario que en dicha junta lo apruebe la mayoría de los que hayan asistido a ella.

Obras de mejora en la comunidad

En el caso de las obras de mejora de la comunidad, son las que no son necesarias para que la comunidad funcione sin mayores problemas. En ese caso, se precisa que, tras estudiar el proyecto y el presupuesto, las aprueben las tres quintas partes de todos los miembros de la Comunidad de Propietarios, o los propietarios que cuenten con tres quintos del total de la propiedad.

En caso de que un propietario vote en contra de estas obras, y lo que tenga que pagar en la derrama consiguiente sea superior a la suma de tres mensualidades comunes, no estará obligado a pagar estas obras de mejora mencionadas.

Qué obras se pueden considerar de mejora en la Comunidad

Entre las obras de mejora que pueden considerarse como tales en una comunidad de vecinos están varias. Entre ellas, el cambio de un ascensor viejo por uno nuevo, o la instalación de ascensor en un edificio en el que no lo había. También la renovación de las puertas de las zonas comunes y el portal para instalar modelos de seguridad contra incendios en rellanos. Asimismo, en caso de que haya espacio libre, la construcción de trasteros para los propietarios. O la reforma del portal para cambiar por ejemplo un suelo cerámico por uno de mármol.

Si el edificio de una Comunidad de Propietarios cuenta con zonas exteriores ajardinadas, piscina, pistas deportivas, etc, estas también se consideran parte de la comunidad. Por tanto, las obras que se lleven a cabo en ellas y que no sean necesarias también se considerarán obras de mejora. Esto implica que para poder llevarlas a cabo será necesario contar con el visto bueno de los 3/5 de los propietarios de la comunidad. O, en su defecto, de los propietarios que en total posean las tres quintas partes del total del espacio de la comunidad.

En definitiva, las obras de mejora de una comunidad de vecinos, que son las que no sean reparaciones de algún elemento roto o averiado, son las que suponen un salto de calidad para los propietarios. También las que añaden funciones y novedades a los elementos existentes. No son por tanto estrictamente necesarias, pero sí proporcionan más comodidad, facilidades y/o seguridad a los propietarios.

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